domingo, 1 de agosto de 2010

43. Por que no odiarme.

Hablando de mi vida. Alguien mas odia mi vida como yo la odio, sino lo hacen imagínenla como una carga total de imposibilidades, como un cúmulo de desastres continuos y evitables.

Piensen en mi vida como la carga más pesada que tengan que cargar y como la odiosa oportunidad de tener lo que se quiere, para terminar por derrocharlo por el puro sentimiento de no estar seguro de ello.

Tirar a la basura todo avance y desarrollo por que no tiene caso caer en algo blando cuando se puede disfrutar de un hermoso golpe contra el duro suelo. Porque cambiar la bella mancha que puedo hacer en el pavimento o en ese blanco y azulado cielo si puedo pintar en gris y negro el horizonte de mi esperanza.

Es genial odiarme tanto, porque no soporto que las cosas salgan bien.

Amo mi tendencia al caos porque no se vivir de otra forma. Para que buscar algo que no quiero, para que tener lo que en realidad no me importa, porque he de ser lo que no quiero ser si puedo ser lo que me sale tan bien, el imposibilitado ganador que tiende a cero y que cataliza su vida por el puro placer de sufrí y sentir dolor puro, estático y silencioso.

Por eso si no odias mi vida como yo la odio, debe ser porque aun no me conoces y no te he robado una oportunidad para después tirarla al caño. Porque no te he quitado tus gozos y placeres para llevármelos al infierno o tal ves porque me eres tan indiferente que no alcanzo a leer tus letras como tu tampoco lees las mías.

sábado, 31 de julio de 2010

42. Una esperanza.

El que tiene una esperanza tiene todo que perder.
O de que se valen entonces los bribones y engreídos para abusar del otro.

Es igual que aquel con una migaja de poder, a su entender oscuro se subleva y oprime al desafortunado inepto que sin tener que, le mira; aquel se deja ser visto por una falsa chispa, el otro ve, el puro brillo delator de su propia esperanza.

La falsa imagen es del tonto algo por admirar, entonces el engaño es esperanza y la esperanza es la falsedad. La negación del hombre de su realidad es la esperanza, así como lo es la autocompasión, maldito es el que lo aprovecha, pero merecida se tiene la opresión el imbecil que ansia una esperanza.

Entonces que mas importa todo, por eso para mi si la esperanza es vida, no significa que sea una buena vida, ni que su abrigo sea caliente o reparador. Si lo comparo conmigo, al que tiene una esperanza, si le es infiel a esta, podría tener la Gloria y si es hábil también a Luz, Felicidad y hasta a la Remedios, y siempre añorará a Soledad.

domingo, 21 de marzo de 2010

41. El justo pago.

Nunca hice nada gratis y que no con todas he sido remunerado; también es cierto que el dinero no representa la importancia que para otros en la mía vida, aunque me parezco a los otros hay mas fondo en mis anhelos.

Todavía hoy trabajo en apariencias aguardo el justo pago por mis sueños; soy conciente que el diccionario existe lo inalcanzable, no crean que pasare la vida esperando quien me pague con el reconocimiento que tanto he ansiado.

Siempre es el hombre impuesto por el hombre el que decide en un papel sin gracia mi salario; páguenme como les plazca, después de todo, en moneda o en especie les recibo y cobro cada oferta; el dinero no me gusta pero me ha llegado. Éste me ha dado placeres y me deja pagarme juveniles lujos.

Si el aprecio no me llega y el reconocimiento me estará negado, mas que cerrarme a no merecerlo tomare lo que a cambio se me concedan, tomare de ellas lo superfluo y de ellos a sus ellas. Comeré en sus vanidades y les vomitare mis letras.

Si yo no trabajo gratis porque no habría de darme cuenta que también yo pago por ellas, cóbrenme con mis letras, con papeles o mis “fierros”, cóbrenme pensando que lo ignoro, al final en la vanidad de su ignorancia siempre terminan siendo una gran barata.

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40. De alguien tan común

Sujetando mi razón en la mano izquierda y detenido mi odio en la derecha, intento no reflexionar en tus palabras, pero tengo ocupadas las manos. Te atreviste a mencionarme el tiempo, un enemigo que su sola presencia me desgasta.

¿Dices que me das esperanzas? Quisiera verme al espejo y descifrar ¿de qué tengo cara?
O que les asemeja cuando la ven; ¿creerán acaso ver en espejismos la palabra estupidez? Enfermos tienes los ojos y no dudo que dañado ese cerebro. Debo admitir que es más factible que solo seas tan común como cualquiera o una cualquiera tan común.

Esas son para los débiles, mi corazón es duro y calloso por las veces que todavía rebota en el suelo, que nos gusta que aun pase; él se acostumbro tanto a los madrazos que ya los requiere para complementar el oxigeno que le da el aire, golpes bajos para su gozo y diversión, su marcapasos para disfrutar la sensación de vida.

Así vivir hoy parece un sufrir en mi, y ahí confunden la esperanza los que no saben ver. Esa es la verdadera debilidad.

Si ser fuerte no es dejar aquello pese al dolor, cualquiera que eso sea. Si no es abandonar lo que sea que te mantenga vivo, por mantener lo que reste del orgullo aunque ya no sea ni integro ni puro; el si y el entonces es, que soy lo que de verdad no conoces.

Si ser fuerte crees que sea luchar por lo que quieres manteniendo inútilmente la esperanza, yo afirmo que te conozco, eres lo que son todos. Serás por siempre esa imagen necesaria para dar vida al engaño; porque eres la fantasía que mantiene vivo al fracaso en el humano.

Debes de ser una de mil millones. Por eso me gustaste por ser cualquiera y por lo mismo no te puedo amar; caigo en cuenta que no al amor no estoy imposibilitado, no tengo el sentimentalismo restringido, es tan solo un viejo mal de mis ojos, porque de simple vista soy muy superficial.

No me vuelvas a dar esperanzas, no juegues con la burla, cuida tus pasos midiendo las palabras. En el momento que yo lo quiera, soltaras la mano de la vida, te demostrare que no eres helio y que no sopla para ti la brisa. No pendo de tus falsedades, caerás con ellas.

Azotaras sin rebotes y aunque te hundieras más bajo que mi piso, podrán besarte mis placeres y te oxigenaran como a mi. Déjame entonces sentir pena por ti porque “un común” aquello jamás aprenderá a disfrutar.

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39. Entre el origen y el problema.

Y por que los gringos no usan también una forma diferente para el tiempo; si entre, faranheid, pies, libras, onzas o galones, todo lo usan diferente contrariando al mundo.
Porque no usar otra medida para el tiempo también. Sirve que así dejan de querer acelerar el de los demás y de una vez se olvidan de adelantar o retrasar cualquier cosa.
Me gustaría contraponer algo, que cause contradicción y enojo:
Según ellos mismos, son originales pero históricamente son la escoria humana que arrojaron por ser en sus países el problema.

Básicamente un “gringo” no tiene origen ni tiene historia, son la original creación espontánea de la mierda que fue botada por dar problemas.
Ahora, si nadie se pregunta esa raza ¿Qué será?
Yo diré a sabiendas de que opinar es pésimo a mi vista y ésta además de superficial y vana es injusta e indebidamente generalizada; no me importa, pues yo mismo orgullosamente quiero terminar llenándome “mi lindo hocico” al decir que la mayoría de estos mal nacidos animales son ambas:

“el origen del problema”.

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jueves, 11 de febrero de 2010

38. Adorarte en silencio.

¿Me preguntaba si en verdad me había alguna vez enamorado? O entre ayer y hoy me estaba confundiendo; a esta altura en mi vida, que ganan al preguntarlo.
Porque dudarlo o porque afirmarlo. Quien pide esa certeza, si nadie puede ese tipo de respuestas corroborar. No he conocido a alguien que me explique lo que es vivir enamorado, porque entonces me pides que dude de mí.
En mis opciones e ideales, “eso” se mira y califica en subjetivo; yo solo afirmo que el amor es un ínfimo momento; un despreciable instante que se debe de sentir cada segundo tras otro y de ahí mantenerlo alimentándolo.
Asegúrame la vida y te aseguro crecer el amor por siempre; dime que un día moriré y te diré que morirá conmigo; dime que por siempre me amaras y sabré que solo tú lo sabes. No asegures lo imposible si no puedes vivir en cada instante, y yo si; cada día y cada pedazo de mi puedes, si quieres compartirlo en ti, pero la pasión que siento en un segundo adentro no la niegues; no afirmes lo que no sabes que es, no decidas por mi mente, no pretendas saber que es lo que siento, si yo mi vida se que cada día la pierdo. Ganarle segundos al tiempo implica entregarme hoy mañana y en un rato; porque negar si no lo sabes y porque afirmar si desconoces, déjame sentir como yo siento, y déjame vivir como yo puedo, después de todo sino te intereso, no puedes hacer nada para que yo te adore en silencio.

martes, 9 de febrero de 2010

37. Por orgullo suicídate.

Y cuando mas cansado estaba de vivir, de mi andar y de penar pensando, apareció la dicha y no la ví; no le abrí la puerta y al decirme quien era, le cerré los ojos y con oídos sordos me volqué sobre mi persona con el odio acumulado y me arranque la vida. Ya no quería la dicha, para que ahora si ya se había pasado mi ventura; mi tiempo casi terminaba bajo la línea trazada de mis pasaos ya cansados deje dibujada culpa y frustración; cada uno de los trazos de ellos, afianzaba en mi espíritu el orgullo con el que dignamente decidí matarme antes de entregarme al placentero destino. Nunca por capricho de otros acepte imposiciones, menos ahora que ayer haría semejante humillación. Porque me “empinaría” o me caería de rodillas ante la migaja que la fortuna honra a su gusto arrojarme. Odio tengo hacia ella, odio tuve hacia mi, pero digno y orgulloso logre enfriar ambos destellos, morí por mi y para mi, no le brinde placer a nadie mas. Viví para mi mismo la última etapa de mi vida, la anterior me deje pisotear, de rodillas camine para los demás y en una charola mi vida la brinde. Al final ya no quedaba mucho de mi, solo el escaso brillo de mi flama decadente; la corta chispa de mi esencia ardiente en un trozo de pabilo que incansable y resistente sobrevivió dignamente al martirio que le di al ofrecer incesantemente y sin derecho su bondad. Erguida y levantada quedo por hoy mi llama y mi alma que siempre brindo sin aceptar ni recibir no importando lo mucho que le ofrecieran. Ayer que casi estaba hundida en la mundana indiferencia, obtuvo fuerza extraterrena para salir de ahí antes del sonar de los clarines tan solo para no escuchar el toque celestial. Huyo del mundo en un suicidio para arrancarme su eternidad de las manos salvadoras. Nunca quise nada y cuando quise no lo tuve; de nuevo, para que me sirve hoy que vivo en muerte; para que lo quería “ayer” si viví enclaustrado en un cansancio frustrante. De nada sirve “todo” cuando hay hastío; para que me ofrece el mundo la dicha si ya no puedo con ella. Que se burle de otro el "Dios abrupto", por que de este mundo yo mismo por orgullo me arranque. Con gran placer y mucho gusto abandono con fuerza y dignidad mi cuerpo-carne, que perfecto me sirvió de filtro absorbiendo golpes; lo acabe por el brutal uso hasta derrochar su sangre, deformado e inservible lo deje, fue como quitarme un traje que me valió de mucho, me fue útil y extrañaré su raro corte, su suave holgura y sobre todo su resistente aguante incluso a las criticas sosas e insensibles. Tirado e inservible ahora lo veo tendido; después de todo, aunque usado y viejo no era feo. Fui un desesperado inconforme, un vanidoso perdido; no tuve la paciencia de esperar por nada, siempre corrí para adelantarme, hasta convertirme en un visionario, planeando mas allá de mi tiempo corrí mas rápido, mucho mas de lo que debí, adelantado estuve por siempre, y, por ir mas rápido que el tiempo mi cuerpo consumí; mi alma confundida perdió fuerza, perdió placer y poco a poco perdió mi luz de vida. Hoy yace al lado de esa puerta la historia no contada de una vida, encerrada entre la carne gorda e inanimada de mi cuerpo. Nunca fui inmundicia, tampoco fui otro perdedor, quise perder en grande, pero termine adelantándome a mi tiempo como siempre por desgracia. Le gane a la parca mis derechos y por mis manos sucumbí; libere una vida limitada por la física y la razón hacia la ventura del pensamiento. Ahora soy libre para volar a la locura y esconderme entre mil burbujas, volar hacia los rayos de colores y perderme en una sola visión. Quiero quedar entero de alma, no dejare que nadie me encuentre; no me encontraron cuando estaba vivo; no me alcanzo ni la muerte, reitero que estuve siempre adelantado mucho mas que unos pasos; tan avanzado siempre fui, que viejo entre jóvenes estuve atrapado por cada momento y en cada instante que revivo en mi recuerdo; sin embargo, hoy estoy libre.
Me libere de barreras y cordones; no tengo mas correas, no habrá nunca mas quien me limite; no volverán a mi las amenazas de deidades, ni existirá mas en mi la culpa, no me torturara la angustia del “casi” o el odiado “a la otra”. Nunca más seré relegado, omitido o marginado. No me pondré al frente ni me retirare al fondo; no me interesare por el cambio ni en la expansión, me contraeré junto al universo y vagare fundido en los neutrinos de cualquier ráfaga de radiación gamma para aniquilar la desagradable masa sólida que los pensamientos vanos de los de mi mundo han expandido en el universo con forma de la indiferente ignorancia de una raza, de la misma que sin pensar adore y sin ser mi culpa pertenecí. Por bienaventurada fortuna y por obra de mi grandiosa mano izquierda finalmente me escape de donde estuve a la fuerza; fui soltando de entre mis dedos mientras huía, las ideas flotantes en la amplitud mi estallado ser. Para lograr un gran final, salir pedante y egocéntricamente yo, hundido en el orgullo de haber podido evadir “a la dicha de vivir” que un tonto día, la maldita felicidad sin pedírselo me quiso dar.