Soy tan rico, como lo que tengo en mi cabeza, como lo que pienso de mi mismo, como el amor que aun siento, como el cariño que recibo, como la falsedad que rechazo y tanto más como la sazón de mi piel, cuerpo y acciones. Soy rico como cualquier cosa de maíz.
Soy rico porque he aprendido a ponerme especias; porque supe seleccionar las hierbas de mi vida; porque pude macerarme en el alcohol; porque ahumé en más que tabaco el interior de mi carne; porque me freí el cerebro para descubrirme y porque puedo enchilarles a muchos y muchas, sin que dejen de probarme. Soy rico porque estoy marinado en experiencia y cocinado en saber y doloroso aprendizaje.
Soy muy rico, ya que soy agridulce, soy salado, soy picante, soy dulzura, soy amargo, soy para todos los gustos y sabores, soy tajante con el hambre de problemas y satisfago todo tipo de sed, soy viable para todo antojo, soy común nada exótico, ni extravagante.
Soy rico ya que me alimento de la mierda, me trago de todos la basura, me satisfago con sus ego, me nutro con sus pretensiones, me alegro de sus vidas, me lleno de sus vacios. Digiero tanta peste y, la proceso en palabras, que con o sin pronunciarlas, me hacen rico y solamente cuando las exhibo con mis hechos, me enriquecen revolcándome en sus indiferencias.
Soy tan rico, como lo que reniegan de mi; soy rico, porque no tengo dinero y me ignoran los que quieren humillarme; soy rico porque soy invisible, marginado y despreciado, ante ojos que no sienten; soy rico ya que así lo vivo, lo siento y lo disfruto. Soy rico como el que no lo es.
Soy rico debido a que soy yo y no eres tú. A que aprendí a ser y soportar; soy rico debido a que no me gusto el ahorro, no me acostumbre a guardar. Soy rico simplemente porque tengo a quien amar, idolatrar, admirar y enseñar; pero sobre todo soy rico a mi manera negativa, me enriquezco cambiando mi mundo, y soy rico al recordar que nada he dejado atrás. Cuando se me acumula vida y enriquece cada centímetro de mi enorme ser, soy más rico que cualquiera que no lo pueda ver como lo siento yo.
Este texto es de la autoría de Luis Fernando Espinosa Hernández, basado en sus propios conocimientos y estudios filosóficos, sociales, históricos, naturales, experiencia propia y análisis de campo de la interacción social. Esta reservado el derecho de autor y la presente publicación vía internet, otorga una protección a los derechos del autor.
Soy rico porque he aprendido a ponerme especias; porque supe seleccionar las hierbas de mi vida; porque pude macerarme en el alcohol; porque ahumé en más que tabaco el interior de mi carne; porque me freí el cerebro para descubrirme y porque puedo enchilarles a muchos y muchas, sin que dejen de probarme. Soy rico porque estoy marinado en experiencia y cocinado en saber y doloroso aprendizaje.
Soy muy rico, ya que soy agridulce, soy salado, soy picante, soy dulzura, soy amargo, soy para todos los gustos y sabores, soy tajante con el hambre de problemas y satisfago todo tipo de sed, soy viable para todo antojo, soy común nada exótico, ni extravagante.
Soy rico ya que me alimento de la mierda, me trago de todos la basura, me satisfago con sus ego, me nutro con sus pretensiones, me alegro de sus vidas, me lleno de sus vacios. Digiero tanta peste y, la proceso en palabras, que con o sin pronunciarlas, me hacen rico y solamente cuando las exhibo con mis hechos, me enriquecen revolcándome en sus indiferencias.
Soy tan rico, como lo que reniegan de mi; soy rico, porque no tengo dinero y me ignoran los que quieren humillarme; soy rico porque soy invisible, marginado y despreciado, ante ojos que no sienten; soy rico ya que así lo vivo, lo siento y lo disfruto. Soy rico como el que no lo es.
Soy rico debido a que soy yo y no eres tú. A que aprendí a ser y soportar; soy rico debido a que no me gusto el ahorro, no me acostumbre a guardar. Soy rico simplemente porque tengo a quien amar, idolatrar, admirar y enseñar; pero sobre todo soy rico a mi manera negativa, me enriquezco cambiando mi mundo, y soy rico al recordar que nada he dejado atrás. Cuando se me acumula vida y enriquece cada centímetro de mi enorme ser, soy más rico que cualquiera que no lo pueda ver como lo siento yo.
Este texto es de la autoría de Luis Fernando Espinosa Hernández, basado en sus propios conocimientos y estudios filosóficos, sociales, históricos, naturales, experiencia propia y análisis de campo de la interacción social. Esta reservado el derecho de autor y la presente publicación vía internet, otorga una protección a los derechos del autor.
Shhhhhhhh, quisiera tener comentarios.
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