Para que sirve el oro sin humanos que lo valoren.
Aunque yo atesore mis palabras, de que sirve mi pensamiento sin lectores que lo razonen.
De que vale una sola letra si tanto hay plumas que al sacarlas las denigran y a otras no les dan ni la oportunidad de juzgarlas.
No tengas fama tinta de mis mensajes, pero no dejes de plasmarte aunque te vean los ojos y te ignoren desde el hipotálamo, cerrar los ojos no cambia la realidad, venimos del homosapiens, nuestra naturaleza es innata y nuestro sufrimiento nos hace tachar lo que somos, lo que parecemos y lo que realmente no queremos ser; eso lo que desafortunadamente somos, lo que no queremos ver.
Termino siendo esa imagen, termino siendo lo que no te atreves a ser, a lo que tanto no piensas que humillas pero que terminas por humillarte antelo que sin valor admiras.
Yo soy las letras que no pintan, los jeroglíficos que no figuran, la palabra que no sabes influye las cabezas; la que tu ignoras porque no brilla y tampoco valoras tan solo porque es mía.
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