No existe el arrepentimiento, pero hay cosas que no debí hacer textos que no debí escribir y mensajes que no debí enviar. No dejaría de volver a escribirlos, ni de volver a errar mis actos mas tampoco dejaría de pensar que había cosas que no debí hacer. Miren claramente mi vida, hecha o desecha esta expuesta con letras y si me dieran la oportunidad de volverla a vivir, paso.
Hablar, comentar, escribir, de todo lo que se pueda hablar; sobre cualquier tema. Sin tapujos, limites o restricciones. Me gustaria tanto que la decision de quien esta mal? fuera individual a traves de comentarios. aun si nadie comentara, ni conociera el blog; yo, no me tragare mis concincias. Tu si????
martes, 17 de noviembre de 2009
miércoles, 11 de noviembre de 2009
33. Féminas.
La depresión maldita perra que me aborda siempre, es mi culpa por siempre buscarla.
La depresión es una hija de su puta madre, es mas puta que La Vega, que Paris y que todas las viejas que conozco, malditas mujeres, pirujas, “prostis”.
Dejara de ser mujer, ella la soledad, y todas son iguales, féminas después de todo; por eso prefiero "el enojo", ese si es “machote” como yo; ojete como el solo, pero fiel y compartido como un buen amigo, que hablando o a chingadazos, libera al final del día.
El orgullo también es chingón; mamón hasta más no poder; solitario y engreído, puede matarte de hambre, pero te obliga a morirte de pie; a mostrar tu fuerza y dejar bien marcada tu presencia en ti, aunque el mundo te catalogue en el “pendejismo”.
No soy “homo” ni soy misógino, no acuso ni critico, no pretendo, ni aseguro; mis palabras son experimentos ya vividos; no salen ni de penumbras, ni son productos o frustraciones; mis pensamientos no son arcanos y la verdad del “genero” me acompaña.
La realidad del hombre no se esconde entre las hormonas; no se desaparece entre las féminas. Si yo quisiera una puta por siempre a mi lado, me quedaría con "la venganza", que en todo y para todo, me da tanto placer, que no me importa compartir a la muy puta.
La depresión es una hija de su puta madre, es mas puta que La Vega, que Paris y que todas las viejas que conozco, malditas mujeres, pirujas, “prostis”.
Dejara de ser mujer, ella la soledad, y todas son iguales, féminas después de todo; por eso prefiero "el enojo", ese si es “machote” como yo; ojete como el solo, pero fiel y compartido como un buen amigo, que hablando o a chingadazos, libera al final del día.
El orgullo también es chingón; mamón hasta más no poder; solitario y engreído, puede matarte de hambre, pero te obliga a morirte de pie; a mostrar tu fuerza y dejar bien marcada tu presencia en ti, aunque el mundo te catalogue en el “pendejismo”.
No soy “homo” ni soy misógino, no acuso ni critico, no pretendo, ni aseguro; mis palabras son experimentos ya vividos; no salen ni de penumbras, ni son productos o frustraciones; mis pensamientos no son arcanos y la verdad del “genero” me acompaña.
La realidad del hombre no se esconde entre las hormonas; no se desaparece entre las féminas. Si yo quisiera una puta por siempre a mi lado, me quedaría con "la venganza", que en todo y para todo, me da tanto placer, que no me importa compartir a la muy puta.
sábado, 7 de noviembre de 2009
32. Existir
Espero pronto poder escribir y poder liberar mi frustrada existencia en letras, aunque nadie las lea, aunque nadie las repita, aunque nadie las conozca.
Aunque nadie sepa que estoy, existiré hasta que el polvo me consuma.
Quisiera en un instante crecer, absorber todo alrededor mió, hasta salpicar a todos de “mi”, justo ahí, cuando ese exceso haga explotar mi esencia y carácter.
Habrá algún momento en que no pueda retener nada más de ustedes.
Si pudiera comparar lo que es ser libre con lo que yo tengo, y así, poder aceptar lo que soy; solo para dejar atrás la búsqueda de lo que ya tengo.
Sentarme en el sillón blanco, leer igual que a diario, pero sin ideas.
Sin la búsqueda de libertad; ni de las ideas que esclavizan al soñador en pensamiento y en actos, encerrándolo en la historia de los que habían sido libres como el.
Ahogarse en la libertad, es como hundirse en un gran río; el exceso pierde y mata.
Si la libertad existiera, que buscaría el humano; que haría si conociera lo que busca, como sabría terminar su búsqueda, si lo encontrado es igual a lo que tenía.
La confusión existe, contradice y consume; igual que el polvo, no nos deja existir.
Aunque nadie sepa que estoy, existiré hasta que el polvo me consuma.
Quisiera en un instante crecer, absorber todo alrededor mió, hasta salpicar a todos de “mi”, justo ahí, cuando ese exceso haga explotar mi esencia y carácter.
Habrá algún momento en que no pueda retener nada más de ustedes.
Si pudiera comparar lo que es ser libre con lo que yo tengo, y así, poder aceptar lo que soy; solo para dejar atrás la búsqueda de lo que ya tengo.
Sentarme en el sillón blanco, leer igual que a diario, pero sin ideas.
Sin la búsqueda de libertad; ni de las ideas que esclavizan al soñador en pensamiento y en actos, encerrándolo en la historia de los que habían sido libres como el.
Ahogarse en la libertad, es como hundirse en un gran río; el exceso pierde y mata.
Si la libertad existiera, que buscaría el humano; que haría si conociera lo que busca, como sabría terminar su búsqueda, si lo encontrado es igual a lo que tenía.
La confusión existe, contradice y consume; igual que el polvo, no nos deja existir.
31. Negro casi oscuro.
En mis manos se reventó la inestable burbuja de mi vida inflada, ya descolorida.
Cortando por dentro, con filos todo pensamiento, secando las risas de mi cara.
Sangrando negras lagrimas por mi rostro, que volvieron oscuro mi aire y mi entorno.
Se cayó el sol de mi cielo y las brunas bienvenidas, invadieron mi casa.
Se volvió de noche mi vida, con “la tiniebla” girando en mi cabeza. Todo se movía.
Iluminadas de negro mis bardas, ya no brilla nada; todo se absorbe, todo es mate.
Girando para desprenderme, cubriré al Sol; volverlo negro por instantes.
Torcería con la cabeza las luces de sus risas, las taparía con dos de mis dedos.
Rompería todos los cristales del cielo, y que nos sepulte la cortina del anochecer.
Que me cubra el aire de polvo negro; que se pierda la dicha y mi blanca materia.
Ráyenme con todos los colores el cuerpo, hasta perderme en este entorno a oscuras.
Grítenme para dejarme sordo, pues todavía veo el brillo de sus falsamente alegres voces.
Lleven mis fragmentos al centro de la galaxia, donde finalmente todo se pinta de vacío.
Quiero desaparecer donde no hay estrellas y la luz inevitablemente se apaga.
Ayúdenme a llegar a eso negro de nosotros; estamos cerca, todo lo veo casi oscuro.
Mis paisajes se tiñeron de negro sin remedio; mi mundo se trasformó de gris a oscuro.
Las fotos de mis recuerdos no las veo; no hay luces, no tienen color, no existe el blanco.
Todo mi ser esta en escombros y mi espíritu coloreo mi mente, de un negro casi oscuro.
Cortando por dentro, con filos todo pensamiento, secando las risas de mi cara.
Sangrando negras lagrimas por mi rostro, que volvieron oscuro mi aire y mi entorno.
Se cayó el sol de mi cielo y las brunas bienvenidas, invadieron mi casa.
Se volvió de noche mi vida, con “la tiniebla” girando en mi cabeza. Todo se movía.
Iluminadas de negro mis bardas, ya no brilla nada; todo se absorbe, todo es mate.
Girando para desprenderme, cubriré al Sol; volverlo negro por instantes.
Torcería con la cabeza las luces de sus risas, las taparía con dos de mis dedos.
Rompería todos los cristales del cielo, y que nos sepulte la cortina del anochecer.
Que me cubra el aire de polvo negro; que se pierda la dicha y mi blanca materia.
Ráyenme con todos los colores el cuerpo, hasta perderme en este entorno a oscuras.
Grítenme para dejarme sordo, pues todavía veo el brillo de sus falsamente alegres voces.
Lleven mis fragmentos al centro de la galaxia, donde finalmente todo se pinta de vacío.
Quiero desaparecer donde no hay estrellas y la luz inevitablemente se apaga.
Ayúdenme a llegar a eso negro de nosotros; estamos cerca, todo lo veo casi oscuro.
Mis paisajes se tiñeron de negro sin remedio; mi mundo se trasformó de gris a oscuro.
Las fotos de mis recuerdos no las veo; no hay luces, no tienen color, no existe el blanco.
Todo mi ser esta en escombros y mi espíritu coloreo mi mente, de un negro casi oscuro.
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